Hacía tiempo que quería hacer este tipo de composición de fotos como regalo del día del padre. Pero he tenido que esperar por lo menos a que David fuera capaz de sostener la letra.
No os podéis imaginar lo difícil que ha sido conseguir unas fotos decentes (sobretodo porque el mayor y el pequeño no querían colaborar) y después conseguir imprimirlas y encontrar unos marcos apropiados.
Creo que el resultado merece la pena, que las fotos al final quedaron muy chulas y que pudimos sorprender a papá, que no se lo esperaba y corrió a colgar los marcos en su despacho.





